Desde los años 40, madera y camareros de camisa blanca cuello mao, algo de caspa, mesitas bajas, taburetes aún más bajitos… me dió un buen rollo de los de trasladarte al pasado, a lso 70 o a los primeros 80 en los que se puso de moda la proyección en pantalla gigante. Vermut estupendo, atención impecable, ambiento curioso y periódicos variados. Para trabajar como un señor con le ordenador en la terraza y para aprender que hay sitios que si perviven quizá sea porque sea porque se lo merecen.
María G.
Évaluation du lieu : 4 Valencia
Me declaro admiradora, que no incondicional de este lugar. Sólo he estado en tres ocasiones pero es de esos lugares en los que no parece haber pasado el tiempo y a la vez mola pasar el rato. Los camareros van todos uniformados con su chaquetita blanca, son más majos que las pesetas, educados como se espera que sea un camarero y siempre dispuestos a iluminarte con su sabiduría barmanera. Muy recomendable el vermut, a dos euros señores con aceituna incluida. Pero sin lugar a dudas ELDESCUBRIMIENTO del mes ha sido el gin fizz –cinco euros– ¡está tan rico como dicen! este coctel de clara de huevo, limón, azúcar y ginebra es una locura y eso que a mi la ginebra como que no me gusta(llamadme rebelde). Una última recomendación: hay que ir por la noche, que es cuando la proporción de gomina, bigotes y trajes es más soportable y el ambiente es más interesante.
María P.
Évaluation du lieu : 5 Valencia
Sólo un vigía con el grito de ‘¡Tierra a la vista!’ le falta a este sitio para hacerte olvidar por completo que sigues en tierra firme. Desde la decoración en madera –ojos de buey incluidos– hasta los camareros con centenario, pero impoluto, esmoquin blanco. Y un humor añejo y estupendo. No sobra tampoco el toque de los parroquianos, con tanta gomina y tantas perlas, sean las 12 del mediodía o de la medianoche, que bien parece que han dejado atracado en la puerta su yate. En medio de la Gran Vía resiste desde el treinta y pico –nos cuenta uno de los esmoquinados, alegre de ser preguntado– este trasatlántico. Incluso a la brutal riada del 57, que se llevó media Valencia por delante, sobrevivió imperturbable el Aquarium. Casi ochenta años llevan los cócteles tintineando, los martinis abrazando su aceituna. Y, lo mejor, los precios,(casi te extraña que no te cobren en pesetas) prácticamente tan resistentes como la proa del bar o la laca de las señoras que lo habitan 24⁄7. Porque el Aquarium permanece abierto hasta las 2:00 am de lunes a domingo, que nadie se quede sin su copita de pacharán de antes de ir a la cama. Es la viva imagen de una Valencia tan rancia como entrañable: algo bueno tenía que tener lo que nos está tocando soportar tantos años ¿no?
Nicolau A.
Évaluation du lieu : 3 Valencia
Cafetería de tintes casposos ya casi inmemorial con el paso del tiempo. Afianzado en una de las zonas boyantes de la ciudad, su clientela principal son los veteranos del barrio del Eixample. Sus principales atractivos son los trabajadísimos cócteles que preparan y su privilegiada terraza para tomarlos. A pesar de que siempre he pensado que es una cafetería de alto status social, los precios no son excesivamente caros. Podría tratarse perfectamente de una buena localización para la serie Cuéntame. Mucha gente mayor de alto nivel económico rajando de que el servicio ya no es lo que era y aplaudiendo la labor de nuestros corruptos políticos… Las veces que he ido, siempre invitado por el padre de un amigo, el trato ha sido excepcional por parte de los típicos camareros ya castigados por el paso de la vida. A destacar en la comida, las empanadillas caseras y el bocadillo de solomillo y salsa tártara. Deliciosos. Y no olviden probar el rocafull: café con ron caliente y huevo batido. Suena asquerosillo, pero te sorprende.
Salvador M.
Évaluation du lieu : 4 Almàssera, Valencia
Histórico bar de la burguesía de Valencia que, aunque conserva un toque retro tal vez un poco demodé, es un sitio fantástico para comer, tomar un café o cenar a base de tapitas. De hecho, pasados los tiempos en que mi abuela nos llevaba a merendar tras ir a la primera sesión del mítico y ya desaparecido cine Gran Vía, Aquarium conserva varios atractivos: a) Contemplar la clientela del lugar, una mezcolanza fascinante de ejecutivos, señores mayores con corbata y gente corriente. b) Su Rocafull, un cóctel de café granizado, brandy, azúcar y una clara de huevo. c) Sus boquerones con olivas d) Sus espectactulares empanadillas caseras. e) Un bocata de lomo que aderezado con salsa tártara está delicioso. Yo sigo yendo al Aquarium, y no sólo por nostalgia de mi abuela.
Néstor V.
Évaluation du lieu : 4 Valencia
Ellos con el pelo blanco. Ellas con moños cardados.(Si se cuela alguno más joven, compensa la falta de canas con corbata.) Todos con buen vestir y aire de pensar que Valencia está bonita con Rita. Jubilados, pero juveniles: como en un club de modernos o un garito de perroflautas, la reunión de gente del mismo rollo les da subidón; por eso siempre que pasas por delante del Aquarium hay ambientazo(en su terraza y en su interior decorado como un barco) y gran ajetreo de copas y tapas. Yo acabé allí con amigos de amigos que clamaban las bondades de cierto cóctel aderezado con clara de huevo… pese a lo mal que sonaba eso. El camarero, ajeno a nuestro desaliño, nos trató con el mismo humor y caballerosidad que a los jubilados de bien. Corrió el gin fizz. Riquísimo, cierto; la carta de cócteles es extensa, su ejecución excelente y su precio barato. Se lo sabe montar la clientela del Aquarium. Así que el gin fizz siguió corriendo, y la velada se saldó con dos moralejas: que la clara de huevo queda rebién en los tragos, y que tenemos mucho que aprender de nuestros mayores.
El D.
Évaluation du lieu : 5 Berlín, Alemania
Los mejores Gin-Tonics del mundo :-), los camareros están siempre amable y rápido. Saludos de Berlin!
Ruben
Évaluation du lieu : 5 Valencia
Bar-cocktelería situada en una de las calles más conocidas de Valencia. En este bonito lugar donde la decoración es original y donde todo está limpio y aseado podemos respirar un ambiente tranquilo. Podemos tomarnos variedad de copas: martini, negroni, rocafull, gran variedad en cervezas, vino . El servicio es atento y muy rápido, nos fueron aconsejando e informándonos de que llevaba cada cocktel. El precio está sobre unos 20 euros de media, las copas no son muy baratas pero si muy elaboradas y con sabores exóticos y explosivos. Ideal para ir con amigos o pareja.